sábado

ThE DarK RealM IV



Más propaganda desvergonzada!!!

Ahora, de la vida de Alessio Tancredi... el simpatico y misterioso gitano que forma parte de la corte gitana; y que es mucho más que el chicuelo salvado de la inundación del 1894 por Astor. De su diario de recuerdos:

Septiembre, mil ochocientos noventa y cuatro

Siempre me había acosado el pasado. Y si no el pasado, el futuro. Siempre huía, permanentemente estaba huyendo de algo: de cosas que habían sido, de cosas que eran, de cosas que amenazaban con llegar a ser.
Siempre en la ruta, en los campos, siempre lejos.
No había sido, es cierto, siempre así. Pero tenía ahora diecisiete años, y la vida se estaba cobrando revancha de mis escasos años de paz. Y sin embargo, bien poco y nada recordaba ya de esos años de mi infancia. Ni mi tierra recordaba, casi, salvo retazos inconexos: el olor de los olivos en la villa de mis padres, la voz alegre de las chicas de la zona, el polvo de las calles del pueblo, los consejos de mi amigo Tiziano, la sonrisa de Bella… nada ahora, nada. Solo polvo, nubes, y lluvia, la lluvia imperturbable que castigaba mi sendero desde hacía ya kilómetros. Días, y noches vi y sentí la lluvia sobre mis hombres, a veces torrentosa, diluvial, a veces fina, molesta, metiéndose en mis ojos, en mis ropas, en mi alma.
Y luego caer rendido en el camino, en el barro, al pie de un gran árbol. Cerrar los ojos y pensar que el fin no sería malo, que dejarme alcanzar por la muerte no sería pecado ahora que agua arrasaba con todo…



Septiembre catorce, mil ochocientos noventa y cuatro


Lo último que recordaba era el frio del agua, como un gran pulpo, congelándome hasta la médula, enterrando sus tentáculos helados en mi corazón y mi sangre. Y luego una tibieza casi maternal, un calor dulce, perfumado, algo más allá de mis escasas palabras.
Y, cuando abrí los ojos, con pereza logré enfocar los ojos en un rostro que se movía impaciente hacia los lados.
Estiré las manos, tratando de mantenerlo quieto, y me di cuenta que, aunque el calor emanaba -estaba seguro- de esa cara, la piel estaba fría, más fría aun que el agua que casi era mi muerte. Pero esos ojos fijos, parpadeantes y redondos me decían sin duda que el calor venía de esa chica sentada a mi lado.
Tiré del rostro para acercarlo al mío, mientras mis ojos se acostumbraban al lugar. Aunque la luz era tenue, pude distinguir con precisión los rasgos de la cara que mantenía apenas a unos centímetros de la mía. Eran perfectos en toda expresión. Hasta las pequeñas rarezas eran bellos: algo en el tamaño de los ojos, algo inusual en su color, la densidad exagerada de las pestañas, la palidez casi mortal de la piel, los lunares coronando las mejillas, todo formaba un conjunto encantador, arrobador. Pero ni siquiera era eso lo que estaba observando.
-Me alegra que estés mejor- dijo en un rápido alemán. Negué con la cabeza, no tenía control alguno sobre ese idioma.
Me señalé con un dedo
-Alessio…- dije- Io me chiamo Alessio. E tue?
-Arianne. – sonrió, mostrándome unos caninos blancos e inusualmente afilados, aunque pequeños-Me alegro que estés bien- dijo, asumí que repitiendo sus palabras anteriores.- Estás a salvo ahora. Te encontraron abajo, en el agua…
Agité la cabeza. Me sentía débil, cansado, tímido… pero su voz me compelía a hablar…
-Lo siento- murmuré. Miré a los costados, hasta me habían dado una habitación para mí solo, y una suntuosa cama, confortable y abrigada.
Negó con la cabeza hacia los lados, sacudiendo su cabellera trenzada. Sentí la propulsión de tocar ese cabello, de atrapar una de esas hebras negras como la noche, pero aguanté el impulso, y me tragué esa extraña necesidad, poniendo las manos bajo las sábanas de nuevo.
-No ha sido problema, en realidad.- repuso. Había entendido mis disculpas, y me maravilló ligeramente. Tocó mi frente- Lo importante es que estés bien, ¿sabes? Así que dime si te duele algo, o…- negué con la cabeza, y se sonrió- ¿No quieres hablar?
Levanté los ojos, indignados. La sola idea de que pudiera pensar que no quería hablarle me quemó como brasa quitada del hogar. Se sonrió, otra vez, y maldije esta extraña timidez que me había sobrecogido.



Y de su situación actual ("el misterio del corazón de Alessio, parte I):



Sigue vagando por la habitación, como bailando al ritmo de una danza que ni escucho… ni quiero escuchar.
-A veces me he preguntado… muchas veces, en realidad… si ella no habrá planeado todo lo que te sucedió a ti para que llegaras a lo que eres ahora…
No levanto la cabeza, como si no hubiera oído una palabra de su discurso.
-O quizá solo está celosa…- da un giro- no puedes estar celosa de la reina del mundo…
“La reina del mundo” paladeo mientras Yamka tararea la canción que alguien canta en su cabeza. “la reina”.
-Te ha lastimado tanto, Alessio- murmura- adentro y afuera.- lo afirma con la total convicción de quien sabe de qué habla- Te ha lastimado y te ha dejado lastimar. Ha desgarrado tu carne, y te ha dejado matar. Has sido su juguete, su esclavo, y tú, y tú te has dejado ser…
Siento como los círculos en los que gira van cobrando cada vez mayor velocidad, y mayor fuerza.
-Tú quieres ser su esclavo, tú serías su servidor toda la vida…
Me incorporo, y la detengo en seco tomándole la muñeca izquierda.
-Yo soy su siervo. Ella es mi señora. Ese lazo es eterno.
“Es el único lazo eterno” me digo, con un aticismo que no siento. “El único…”
-Y tú crees que así… -da vuelta el rostro, ocultándomelo. Su espesa cabellera castaña le cae sobre la cara, el cuello, el pecho agitado.- Tú crees que así lograrás…
“…tenerla para mí. Claro que no. Claro que no.”
-Ella lo planeó, Alessio.- coloca su mano caliente, de piel bronceada y trigueña- Esto que tú sientes, ella lo armó. No es de verdad. No es lo que debería ser.
La suelto levemente, pero Yamka pega su cuerpo al mío, con más desesperación que sensualidad. No quiere conquistarme, quiere que olvide.
-¡No es de verdad! ¡No es de verdad lo que tienes en el corazón, porque el corazón que tienes no es el tuyo! ¡Tú no debieras estar aquí! ¡¡¡Alessio, tu destino era otro!
La miro con compasión. Tomo su rostro entre mis manos y deposito un beso en su frente. La adoro, y podría amarla… pero no puedo…
Seco con un suave ademán sus lágrimas que adornan copiosamente las orillas de sus azules ojos.
-Lo sé, Yamka.
-¿Entonces por qué….
-Porque este- me toco el corazón palpitante bajo mi camisa- es el corazón que me pertenece. Aunque no fuera el corazón con el que nací. – la cicatriz que atraviesa mi pecho de lado a lado y de arriba abajo arde al contacto con los sellos reales, el pequeño anillo de plata que mi reina me obsequió hace años.- Es el corazón que necesitaba para poder proteger lo que es más sagrado para mí, lo que me importa por encima de todo lo demás…
Levanta el rostro con miedo, como sorbiendo lo que voy a decir, lo que ella ya sabe.
-Es el corazón con el que puedo proteger a Dios…




Y ahora, el recordatorio...


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miércoles

AlibiES



-Hamlet no duda, busca la certeza al otro lado...
-Al otro lado, siempre, siempre, al otro lado.
-¿Por qué eso?
-Porque la certeza es algo que no es de este mundo. La certeza aquí no existe.
-¿No son certeza esos dientes que te han marcado? ¿No es certeza ese hilo de sangre sobre la piel tan blanca?

El tiempo se desnuda,
y yo tan llena de palabras...
(y esas alas que no sirven, mi amor,
no sirven para volar)


Ah, ¿no ves que está bien?
No lo sabes.

Y si te entregaras a la noche, al hambre... tanto has dicho de la sed que nada aclara.
Ah, nada de eso es el paraíso... es solo el sol, es la luz que te despierta, no de tu sueño, sino del mio. Y ansías el silencio como yo puedo ansiar hacer desaparecer esa neblina oscura y permanente, densa como la sombra que se alza sobre tus ojos.

Silencio.

-¿A él también le tapas los ojos?

Si alguien ha de hacerte llorar,
quiero ser solo yo.

Y luego queda el sonido sordo del silencio, el zumbante temor a las palabras.
-No me mientas.
(Tanto mirar, tanta sed... salvese tu piel del abrazo...)
-Pero, de lo que me digas, yo voy a creer cualquier cosa. Aunque me digas esto...

...cuando sangres desde tu alma
no me digas lo que sientes...
Que caiga la noche, y se llene de agujeros esta oscuridad
donde las ratas se acurrucan
al abrigo de la compasión de esos
que ni tienen sueños
ni saben esperar

La longitud de las horas que se trasvasan.
Son los lados de las monedas y las máscaras.
Es la pregunta simple, es la respuesta monosilábica... es más fácil mentir que cerrar la boca.

En tu nombre
me quito en las llamas
aquello que fui.


Con el reverso de la mano borré las promesas que hiciste explotar en el momento que se encendió la verdad de tus palabras. Con el borde de tus dedos, buscaste la costilla inicial, buscaste el hilo que debería atarme...
-Mía- dijiste, y la inconmovible simplicidad de tu honesta solemnidad debió asustarme.



Pero la verdad es a veces como una cuerda
tendida apenas por encima del nivel de tus zapatos,
más hecha para voltearte
que para señalar en realidad algo.








martes

ThE DarK RealM III


Más propaganda desvergonzada!


ThE darK RealM



De los recuerdos de Luce:


Primero, fue la oscuridad. y luego una voz –que no era en realidad una voz, sino una pura energía- hablándome en un lenguaje incomprensible para cualquier humano, para cualquier otra criatura.
-Bienvenido, Luce.- me dijo la energía. Y la sentí como un calor envolvente y hermoso, algo magnifico.
Acababa de despertar.
- De alguna manera- pareció decir la energía con alegría- me contenta que seas el primero.
Abrí mis ojos, la primera vez que me decidí a tenerlos, y solo vi oscuridad.
-Ah, eres pura voluntad- bromeo; aunque en ese momento no supiera yo lo que
era una broma- Lucifer... Luce…
Ninguna de esas palabras significaba aun nada para mí, pero algo en esa enorme voluntad me hacía sentir feliz, y cálido.
-¿Qué eres? ¿Quién eres?- pregunté.
-Puedes llamarme Dios, Luce, si así lo deseas. No es mi favorito de entre mis nombres, pero es uno que usarán a menudo en los muchos tiempos que tendrás que vivir. Lo que soy ya es más difícil de entender, y no quiero que te atosigues-
cambié de forma apenas oí (por primera vez oí) lo que estaba diciendo. Las curvas a mi alrededor se espiralaron- Ah, ya veo- dijo con ternura Dios- Eres tan fuerte… - cambié de forma otra vez. Era ahora circular. Creo que quería, de alguna manera, recibir más palabras de la Voluntad que me había despertado.
Pero algo sucedió que me robó su atención. Al lado mío, otra energía, similar a mí, acababa de despertar.
-Bienvenida tú también, Azariel- dijo Dios- Lucifer, esta será tu hermana, Azariel.
Observé la nueva energía. No era ni tan hermosa ni tan cálida como la Voluntad primera, pero se me hacía extrañamente familiar, y parecía ser feliz recibiendo los halagos de Dios, igual que yo. Al instante sentí un encadenamiento profundo con ella.
-Azariel- repetí. Y fue la primera vez que usara una voz.
La Voluntad se revolvió con regocijo. Y supe, en ese instante, que existiría sólo para buscar ese regocijo en ella.
[...]
Y, poco después, la Tierra se pobló de unas curiosas criaturas que se llamaron a sí mismos humanos.
Me agradaban, y sabía que a la Voluntad le causaban mucha alegría.
Eran extraños en sus actitudes, aunque su forma fuera similar a la de los dioses. Mi hermana andaba de aquí para allá. Despertaban muy rápido, e igualmente rápido volvían a dormir.
Para pasear entre ellos, mi gemela y yo solíamos tomar figuras similares a las suyas.
Había algo en particular que me gustaba mucho ver. Cada vez que alguno de ellos mostraba contento, movía los bordes de sus bocas hacia arriba, y el resto hacia abajo. No podía explicarme el por qué, pero algo me parecía sumamente bello en ese gesto. De alguna forma, cuando mi hermana lo repetía, me recordaba a la Voluntad.

Una noche en la que caminaba por la tierra en mi figura sólida, sentí la hermosa Voluntad a mi lado. Y sonreí. Y recordé la sonrisa de mi hermana, y me pregunté cómo sería ver sonreír a la Voluntad.
La idea le pareció inminentemente graciosa (aunque esto solo lo comprendería más adelante); y al instante apareció al lado mío una figura solida, similar a la de los dioses, a la de los humanos, y aun así perfectamente distintiva.
Me quedé unos segundos estupefacto ante la belleza de lo que contemplaba.
La Voluntad se veía como algo que los humanos llamaban “niño”, pero era aun notoria en ella la verdad de su condición.
Y, para sacarme de mi alelamiento, toco mi mano. Y ese primer contacto solido me dio una sensación que no conocía hasta el momento. Yo había despertado en la Voluntad, había ocupado su mismo espacio como energía. Pero cuando su mano acarició la mía, sentí chispas que ninguna energía podría emular. No fue hasta mucho después que comprendí que, lo más cercano a mi sensación era la que provocaba el fuego cuando se lo tocaba directamente.
Pero la Voluntad pareció ignorar mis cavilaciones, y me llamó la atención llamándome por mi nombre, como muchas otras veces.
-Luce- me dijo. Y su voz, la voz que escuchaba por primera vez en el mundo de los mortales me estremeció. -¿No te estabas preguntando cómo sería si sonriera?- cuestionó. Y su gesto divino mostró una hilera de piezas blancas, tapadas apenas por unos labios rojo sangre.
Y mi rostro se desfiguró
Esa sonrisa no se parecía a la de humano alguno.
No se parecía, tampoco a la de mi hermana.
Y nunca, nunca jamás, volvería a ver algo tan hermoso y sobrecogedor.





Y ahora, el recordatorio...

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ThE DarK RealM II


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Entren, anótense, y diviertanse un rato con nosotros en el mundo sobrenatural de la Europa eduardiana!

ThE darK RealM



Un fragmento de muestra!

De las aventuras de Sam en Salt lake City

"Me despierto algo confundido. Está oscuro afuera, así que debo haber dormido al menos cuatro horas. Para mí eso es mucho. Me incorporo de un salto, y veo que en una esquina del cuarto está el marido de Ruby. Y tiene el telegrama de Alex en las manos.
-¡Cesar! –lo saludo, como si no hubiera raro en ese tipo sentado ahí, en la esquina oscura del dormitorio, telegrama ajeno en mano- ¿Qué tal tu día?
-¿Te he despertado? –me dice, lleno de bondad. Increíble.
-No –le respondo, y en realidad es cierto. No me ha despertado. No ha hecho un puto ruido. Quién sabe cuánto tiempo ha estado ahí, mirándome y tratando (seguro) de descifrar el mensaje.- ¿Me esperas hace mucho?
-Dos horas- dice, tranquilamente.- soy mucho más hábil, y estoy demasiado bien entrenado como para dejar de ver el brillo de un arma en su cinto, aun si su camisa la tapa. Claro que sonrió, amistosamente, y tomo otra silla de por ahí, y me siento enfrente de él. Saco un arma, y la hago girar en mis manos, hasta que queda apuntándole a la cabeza.
-¿Y toda esa espera para ahora no dispararme?- no hay peor asesino que el que no tiene las bolas para jalar el gatillo, pero se atreve a pensar en matarte.- No quieras negarlo, Cesar. Imagino que tendrás tus razones. No creo que sea que me coja a tu esposa, porque por algo tú no lo haces. No me he cepillado a ninguna otra tipa del pueblo relacionada contigo, así que borremos la hipótesis del crimen pasional. ¿Qué será entonces? ¿Dinero? Te sobra. ¿Fama? No la obtendrás matándome a mí. Y te sería más fácil cargarte el presidente de esta maldita nación. ¿Diferencias religiosas? Serás mormón, pero en verdad no te importa qué sea yo, mientras haga bien mi trabajo. ¿Será eso entonces? Algo relacionado con el trabajo…- le arrojo mi arma (bueno, una de ellas) al suelo, y me pongo a caminar por la sala.- Tendría que ser eso, ¿verdad? Déjame pensar…
Se ha puesto rojo, y se agacha lentamente para tomar mi pistola, un arma casi legendaria, hecha por mi abuelo, capaz de eliminar cualquier cosa, aun aquellos que se creen inmortales, de un solo disparo bien puesto. En media zancada llego hasta él, y le parto la cara de un rodillazo antes de que llegue siquiera a poner sus mugrosos dedos sobre mi bebé. Le tiro la cabeza hacia arriba por sus grasosos pelos, y lo obligo a mirarme.
-Sí… es eso… temes que la pobre pequeña Vivian haya podido decirme algo de que la enviara al otro lado, ¿verdad? –me escupe, pero le erra. –No es lo más inteligente, Señor Gobernador, no, no… especialmente porque la pequeña Vivian SI llegó a decirme algo… -se pone lívido.
Lo suelto, y vuelvo a caminar por la sala, nuevamente dejándole el revólver al alcance de la mano. Quiero suponer que no es tan tonto como para no prever que nuevamente puedo romperle la nariz si se mueve. Pero sí lo es. Y me veo obligado a desencajarle la mandíbula de un golpe.
-Eres increíblemente estúpido.
Mi mira, patéticamente caído en el suelo. No disfruto golpeando humanos, pero éste… éste se lo merece.
-¿Sabes qué me dijo? –le murmuro mientras lo levanto, y lo obligo a sentarse nuevamente. –Me dijo como tú la mataste. Me lo mostró, segundo por segundo. Como trozaste su cuerpecito, y cómo se lo diste de comer a los sucios cerdos… todo porque ella era tu hija, y porque no podías aceptar que ella fuera especial. –se revuelca, y grita
-¡¡¡ERA UN ARMA DEL DEMONIO!!!
-¡¡¡ESTÚPIDO!!!-le cruzo la cara de un golpe.- No te atrevas a decir nada de ella. Tú no sabes nada. Y, te aseguro que no sabes nada del demonio. –pienso en Luce, en cómo él debe cargar con todas estas culpas. Pero vuelvo rápidamente a la realidad, y le doy un golpe más, para enderezarlo. Pienso qué mierda haré con él.
-¿vas a matarme? –pregunta.
-¡Claro que no! –no te lo mereces. De pronto me ilumino. La solución es tan obvia. Lo ato a la silla, y lo duermo de un golpe certero en la nuca.
Corro las cuadras que me separan de la casa de la madre de Vivian. Me abre la puerta espantada. Está agradecida, pero sabe que sé la verdad, y eso le da pavor. La cojo de la mano, y mientras la arrastro cuesta abajo hacia la casa del gobernador, le explico lo que necesito que haga."



De las aventuras de Astor:
"-Claro que lo recuerdo. Eran buenas épocas.
-Las mejores- sonríe, encandilado por sus recuerdos. –Aunque siempre el pasado parece mejor. Tal vez porque está demasiado lejos como para que lo cuestionemos. Pero yo… tú tienes la bendición de la mortalidad, Astor- hago una mueca, y preparo un comentario sagaz, pero Richard no me deja completarlo- aunque creas hoy que no es así. Cuando has vivido tanto como yo, comienzas a apreciar la vida mortal. Comienzas a apreciar lo bueno de una vida breve, luminosa, y…
-Ya, Richard. Me deprimes. – hace una mueca- ¡No me pongas esa cara! Muy lindo lo que dices, pero yo soy mortal. Yo ya he vivido la mitad de mi vida. No necesito que vengas tú, ni nadie, a recordármelo. ¡YO MORIRÉ! Y tú seguirás viviendo. Y todo lo que amo, todo lo que quiero proteger, todo eso seguirá viviendo. Y yo ya no estaré allí para apreciarlo. O para protegerlo. Ya no más. ¿Y quién tomará la posta? Tú no lo harás. Tú, que te quejas de la carga de los siglos, no lo harás. Porque para ti todo eso significa nada. Pero para mí, lo que a ti te parece ínfimo, evaporable, asible; es mi vida. Es la belleza de este mundo.
-Astor… -murmura-… lo…
-Nada. Tú no sientes nada. Tú estás muerto, Richard. Te quejas de tu inmortalidad solo porque estás muerto. –gruñí- Ahora vete. Vete antes de que me encolerice de veras, y te haga probar la muerte.
Da media vuelta sobre sus talones, de seguro preguntándose de qué diantres ha hablado para hacerme enojar. Y yo sé que no es su culpa, pero…
Aprieto mis puños, y el dolor recorre mis nervios desde mi espina a la punta de los dedos. Con dificultad hago un movimiento para asir algo en equipaje. Es una botella de un líquido violeta, oscuro y amargo, pero lo bebo.
-Por los buenos tiempos- murmuro- y la dichosa muerte.
Me trago la dosis de la noche, y vuelvo a mover mis dedos. Ahora actúan con normalidad. Suspiro aliviado.
-Al menos hoy no será el final- me digo, quietamente. –Al menos no hoy…
Escondo el frasco con mucho cuidado. No tengo interés en que Roma o Arianne lo descubran, no sería nada bueno… porque si supieran la verdad, si supieran lo que me está ocurriendo, intentarían ayudarme. Y yo ya estoy más allá de cualquier ayuda. "

lunes

ThE DarK RealM

UnA CruDA VeRDAD

Y mis deseos son sirenas extraviadas...


Guarda tus secretos en mis oidos, lejos del mundo esterior.
Guarda tus penas en mi pecho, donde solo yo te sabré llorar.
Guarda tus pasiones en mi cuerpo, allí donde se confunden el hielo y la sal.
Guarda, mi amor, tu alma entera en mis labios; y déja que sea yo quien la resguarde de todo mal.

Porque así, cuando todo muera, cuando no perciba más que el final, para volver a ser tuyo, todo tenga que salir de mi, y para siempre dejarme, sin llamas o fragmentos que me puedan resucitar.










martes

AnaToMía DeL DolOR




Mientras te conviertes en murmullos inasibles, mientras cae la arena sin cesar, y atropello en mi insano apuro las cuentas del rosario de los misterios sagrados; buscamos esa piel estupefacta donde morir siendo la nada.

Esa estúpida esperanza que se oculta
contra la noche y mis silencios
como un animal asustado.


De los labios partidos pronto quedará solo sangre reseca y el sabor entre metálico y amargo de la espera que termina.
Y será como amarte, a orillas de la inconstante marea.
Y será tan parecido que tal vez me confunda.
Y me dirás que no, que nací confundida.
Pero que serás mi luz, para atravezar la Babilonia desierta de almas, tapada por el tumulto de los cuerpos contorneados de los que danzan, y sollozan, y ríen.
Y en la tan atroz bestialidad de los deseos, tal vez te crea.

Pero no quiero que me perdones.
No oses darme tregua...
Quiero que me duelas.


Pero solo respiro mirillas, y solo siento cuando los dientes me desgarran. Y solo sé descansar en el viento, y en el agua, y en la corriente incesable de los ríos y los miedos.
Pero tú no sabes respirar bajo el agua, mi amor.
Tú eres de viento y de sonidos prodigiosos. Eres una voz enorme y errante, y un par de ojos brillantes desafiando mi cuerpo.
Eres el silencio en la anatomía del dolor, el metal hiriente de la verdad...



Y es que, al final, comprendí que estás adentro...
Cuando todas las aves
que cobijaba tu alma
vinieron a mí.





¿Habré perdido la razón?
Cuando escuché... y me encendí de amor...

domingo

pOr EsTA LocURa de esTAr buSCaNdO...




Cuando mude de piel
me volveré tan solo
una orilla más de tus recuerdos.


Es siempre tan especial esta hora, este destino. Es siempre tan oscuro y tan perverso, siempre tan revelador como el mejor de los engaños. Es siempre tan doloroso devolverme a las estepas de mis sueños...

Es ahora, tan inocente.
Tan absuelto de todo mal,
tan imperfecto...
Oh, mi amor...
¿no ves que solo nos queda luchar?


Cantando una canción que ya no podré repetir
-¿Acaso tanto ansías llegar a la cima?
Pero me duele el asentimiento, me duele que me duela tanto serte cierta.
Y a veces es más verdadero el silencio que tres veces las palabras de esa historia...


Y tan desnuda quedó la luna al verte así...
Y tan estúpida fue la máscara cuando no quiso caer...
Pero el día siempre sigue a la noche,
como la tormenta a la calma,
como este torpe gesto a tus maneras.


Algo se desprendió allí, donde las nubes son eternas. Algo murió en esa muerte, algo siguió viviendo en esa espera.
Algo está ahora aquí, donde antes no había nada.
Esa espada tangencial a mi cabeza, esa zona de la nada en la que intentas, intentas unir las piezas de un mundo disperso. ¿Puede tu abrazo devolverme los retazos de lluvia y hojas secas?
La belleza harto constante de ese tren de largas fallas.

Tanta cosa dicha al pasar
como mentiras.
Tantas llamadas sin contestar,
tantas esferas en las que ves
(crees ver)
un destino dibujado en filigranas.

Por esa locura de estar buscando, de no poder solo con la sed.
Todo eso que queda atrás al despertar...

No te aventures más allá de la sombra,
dicen que dicen los sabios.
Allí donde se cazan los hombres
solo para aprender a hacerse mal...

Pero esta vez jugaremos sin el nombre (los nombres malditos que evocamos como fantasmas), y cuando pase el frío sabremos que todas las lágrimas van a parar al mar... y seremos como espejos falsos, incapaces de repetirlo todo al mismo tiempo. Y las copias falsarias que hemos creado, morirán como sus sueños, solos en la noche del alma, solos entre las manos del viento.
Y, a salvo de las luces invisibles del pasado, hablaremos de lenguas paganas; creeremos en esas dulces palabras de frivolidad estilizada... danzaremos a orillas de la necedad.
Y esta tierra magra, que nada se hace al caminar, nos dará una esquina más donde posar los cuerpos caídos en batalla, las estrellas lejanas que ya no arderán.
(Será un rito, y no un lugar)

Serán las mismas estelas de todas las guerras.
Seré como siempre la reina negra.

Pero no morirá la niebla, no volverá el amanecer.
(Porque soy grande ahora, y me dijiste
"ya sos grande ahora".)

Y será tu amor suficiente
para dejarme ir,
una vez más.
Será tu amor suficiente para soltarme,
cuando el agua sea profunda como la nada
y oscura como mi memoria,
y me consuma como el sueño aquél del trueno,
y ya no pueda respirar nada más que su presión.
Oh, sí, mi amor...
tu amor será suficiente...





viernes

DeSeAr Es MoRiR... DeSeAr Es ViviR

Imagen dedicada y hecha para Helena. Sobresaturada y colorida como ella lo deseaba. Ay, Helena, Helena... Feliz día, en todo caso.





A A.
Que alguna vez quiso leer estas palabras.


Benditas esas noches en las que el engaño es sagrado. Benditas esas máscaras de arena y tiempo. Bendito arlequín de cementerios, que pule mis palabras a la luz de las mentiras más honestas.

Esta enfermedad que ni muere, ni nos mata. Estas palabras que no saben enamorar. Estos cristales rotos, este montón de añicos. Esta bañera vacía, y esta espuma sin dolor. Este papel en blanco, este teléfono callado. Esta calle amarga, esta esquina sin baile. Esta canción que ni termina de componerse, ni se desgrana. Este café que ya no sabe a nada. Este perfume que todavía dice que no.
Este comercio de muertos que callan al silencio. Esta piedra en el zapato del que murió. Esta puerta que no abre, pero no cierra. Esta lucha de contrarios, este no decir que no.


Las camisas azules del manifiesto.
Tu cabello enredado, a medio peinar.
Ese vaquero abandonado en una silla,
ese saco que no espera;
los zapatos como al pasar.




No poder esperar, no querer hacerlo; pero aun así hallarnos a la mitad de todo, en las palabras de los que no lo entienden.
El miedo que tengo a de pronto un día ser capaz de hablar sin mentiras. A no poder ya construir laberintos, torres babélicas en las que encerrarte a dormitar.
Guardarte así en mi interior, y hacerte vivir allí dentro, hasta que la muerte nos lleve a ambos.

¿Qué soñarás por las noches?
¿Quién será neblina en tu amanecer?
¿Cuánto tiempo más mataremos la esperanza?
¿Cuánto más habré de resistir?


Y que me invites a algo simple, a dar unos pasos. Y que me tiendas la mano. Y yo, negar tu ayuda... pero aceptar tu viaje.
(Y que tenga quién nos acompañe, aunque vos me hablaras a mí, y yo te dijera que sí a vos, y todos los demás estuvieras más que de más)
No querer mirarte, por encima de un jugo de durazno, una chocolatada, y las frases que poco nos importan de los que están con nosotros. Y mirar el noticiero, mirar las mesas, mirar lo que estás tomando. Y toparme en el recorrido con tus manos, con tus ademanes seguros de liberador de leones, de encantador de abejas. Y volver los ojos para otro lado, cuando por casualidad hallo los tuyos. Y pensar que no puedes no darte cuenta. Y que me mientas. Que bellamente me mientas. Y que yo pregunte, como calentando el cuchillo antes de dejarme mutilar.
Y luego apenas despedirnos... porque lo que está unido...

Pero la verdad es más simple.
Saber ocultarte el dolor de extrañarte.

Eso es un arte.



lunes

Meeeeeeee - meeeee

Pues yo no entiendo bien cómo o cúando (podría leer el cuando aquí ) pero como le dije a un amigo ayer, no estoy del todo en mis cabales... el asunto es que caí en un concurso. Por un libro. Un LIBRO. Mis posibilidades de ganar son mínimas, pero voy a tirarme el lance, total...
La idea es invitar a tres amigos bloggeros más a unirse, así los tres damnificados también participan (obviamente repitiendo el ciclo.)

Las bases están aquí (http://www.araquebelagua.com/2009/01/15/concurso-el-fuego/)

Y mis tres amigotes a los que extiendo la suerte son

*Brenda

*Mi adoradísimo Sincero

*Y Al



(Gracias a RFP, por pasarme la brasa ardiente)

jueves

El LiBRO de LAs SOmBRas





"Me he quedado sin sangre para mezclar en el plumín. Podría ser una pena, pero hoy voy a tomarlo como una victoria.
Solo por hoy.

Porque mañana será otro día, y yo ya no podré seguir así."
(Mort Plant, Libro de las Sombras, Capítulo XIV)









(Feliz Cumpleaños, Julian!!!!!

Y que sean muchos más, para variar.)

lunes

thE StrANGe DesiGN of ConSCiENCe




'Cause in the strange design of conscience
we are controlled by our desires that can never be realized
that can never be realized
that can never be real




I

-Todavía hay noches en las que oro por él, ¿sabés?- me dice Lizzie. Ha bebido unas cuantas copas de más, y empieza a ponerse honesta.
-Yo hace tiempo que no oro.
-Claro.- se hace un silencio largo, incómodo.- Pero, por ahí, a veces pienso...- miro a los costados, como buscando quién me salve de tanta honestidad- que es un poco inutil.
-¿Sí?
-Si. Yo sé, muy adentro mío, que él está más allá de nosotros. Que ya no lo puedo alcanzar.
Me callo. En parte porque soy muy cobarde como para decirle que yo fluctuo entre se sentimiento y la memoria permanente, y en parte porque, honestamente, esta noche prefiero el capcioso silencio de los que se conocen demasiado.
-Vos fuiste la que él más quiso.
-No...
-Sí...- agita las manos, pero todavía tiene un vaso, y preferiría que dejara de agitar el vidrio.- No es una queja. Es lo lógico. - le da un trago, y se calla, pero solo un poco- Serendipity- larga, como si fuera la verdad del universo.
-Serendipity... -repito. Pienso en darle alguna contestación ingeniosa, pero que me permita huir por la tangente. Y no es necesario, cuando vuelvo los ojos, está dormida.


II

-Esta chica...
-Shhh... se durmió hace un rato.
-Decí que es como mi hermana, que si no...
-Dejala. Ahora lo llamo a Demian, y le pido que la lleve.
-Nah, deja que lo hago yo.
Frunzo el ceño, y termino cediendo. Preferiría que no estuvieras cerca. Preferiría estar muy lejos. Muy lejos...
- Me pareció que estaban hablando... y Liz tomó como para darse vuelta. -venimos subiendo una escalera- Seguro se puso a hablar de él, ¿no?.- no tengo que responderte. Lo podés leer en mis ojos. -Claro. Justo a vos.
-Está bien. No dijo nada que no sintiera yo también.
-Ese no es...- te parás frente a una puerta. -Esperame.
-Toda la vida.
Pero es mentira. Todo es mentira. Especialmente la espera. A ninguno de los dos nos gusta esperar.
Take time
with a wounded hand...

-Listo. -sonrio, pero es una sonrisa de mentira. Y podés ver a través de ella, pero te guardás tu piedad para mejor momento.- ¿Abajo?
-No, no quiero ir... -escucho la música alegre, el bullicio- La verdad es que no.
Sonreís como un tuareg, y con la gracia de un mercenario, me señalás la puerta del balcón. Sonrio en respuesta, y bajamos por la escalera de soga. Me atajás, y aspiro tu aroma. Y noto que ha cambiado. Me corro, algo turbada.
-¿Qué? -me reís.
-Nada.
-Decime.
-Tu olor...
-¿Qué pasa?
-Es distinto.
Arqueás las cejas.
No, no es distinto al tuyo. Es distinto al de él. Pero vos lo entendés antes que yo.
-No somos lo mismo. Él y yo.
-Lo sé.
-A veces... a veces miro al espejo, y creo que...
-Es el cabello- me rio yo ahora.
-Y la voz, ¿verdad?. Pero... soy otro.
-Siempre fuiste otro.
-¿Qué es ser, en definitiva?
-No sé.
Las estrellas se rien arriba nuestro, y quién sabe qué más.
-Yo tampoco.


our eyes is all it took to know...
open up your mouth,
tuch your lips with mine...
your words have branded my mind...



III


Pero no he aprendido aun a dormir en paz. Sueño, esa misma noche, con sus manos abiertas. Su mano abierta, sosteniendo el pulso de su vida. Y esa sonrisa tan suya, media de costado, media de verdad. Y me revuelvo el mi cama, aun que sonrio yo también en el sueño.
-Te extraño.
-Yo también. Pero te dejé en las mejores manos, hermanita. Y te deje mi tesoro más grande.
-Yo sé...
-Entonces no digas nada. Concedeme una, al menos.

Do me afavour and ask if you need some help.

-Te has vuelto algo realmente remarcable.
-No gracias a mí.
-Sos...

He said do me afavour and stop flattering yourself.

-Algún día vas a dejar de venir...
-¿Es una pregunta?
-No sé.

How to tear apart the ties that bind?
Perhaps fuck off might be too kind.

-Hace rato que no sé nada.

Curiosity becomes a heavy load,
too heavy to hold...
too heavy to hold...

-Hace rato que no querés saber más nada.
-No me podés culpar.
-No lo hago. Pero, volver...
-Yo ya no puedo volver, ya no puedo. Cuando me trajeron...
-Ya lo sé, ya lo sé. No llores. No llores, por favor.

Do me favour...
and tell me to go away...


-Soy demasiado egoista como para pedirte que te vayas. Y demasiado conciente como para exigirte que te quedes.
-Si me lo pidieras...
-No me mientas.- siempre tan amaeble, siempre tan certero- Yo sé que allá tenés... sé que tenés el corazón del otro lado.
-La mitad.
-Es más que suficiente.
¿Por qué no me pedís que me quede? Si lo hicieras, podría irme definitivamente. Si lo hicieras, podría enterrar la plaza, los cuervos, y el banco en el que nos sentamos. Podría prenderle el fuego al sauce y a tus huesos, y a mi memoria.
-Pero no quiero tampoco... -apretás mis manos. Este es el único sitio en el que vos tenés la fuerza para hacerlo, y yo la debilidad para resistirlo.- perderte del todo.

And please remember
that I never lied.

-Lo que nos une a nosotros... es más fuerte que la muerte, que la vida, y que nosotros mismos.
-Porque...
-No develes el último misterio. Dejame una puerta abierta para poder volver la proxima vez.


The door is locked now
but it's open if you're true...
I take this key
and I burry it in you...
'cause you're unforgiven too!

jueves

BreVeDaD ConTuMAz (EsBoZO paRa uN aDiOS que PrONTo LLeGa)


También el Lobo, a veces
se deja creer.


Es bella en su miseria la brevedad de los adioses. Como si fuera más fácil irse que llegar. (Como si fuera más fácil irse si nunca llegaste.) Es bella en su tristeza esta dulce desesperación de la nada. Es bella esta dolorosa pulsación de un olvido que se hará polvo antes aun de nacer.
Pero es aun más suave esta hiel de la desesperanza, bajando como lluvia por una garganta que ya no es mía, porque no puede decir lo que necesito salga de mí.
Me has robado la voz, en un susurro que nunca existió.
Me has robado mi memoria, en unos ojos entrecerrados que nunca me miraron.
Me has robado todo lo que tenía adentro, quedándote del otro lado del desierto.

Y todo termina, tan pronto...
Maldito amor que tanto miedo da.
Maldita yo que traté de olvidar,
y terminé de veras ocultando.

Pero me iré.
Por los caminos que solo yo sé tomar, me iré.


Y dejaré que todo desaparezca de mí.
Dejaré que todo se lave de mí.

No puedo escribir si no te muerdo. Y no puedo morderte si me miras con esos ojos entrecerrados de sueño, dolor y amor.
No soy ni una sombra, no soy más que un fantasma.

¿Y qué papel juego yo en este juego?




Sería ir lejos como la muerte decirte...

Sería ir lejos.






viernes

ParFois j'aiMERaIs mOUriR (poUr ne plUs rIEn SaVoiR)


También el Lobo, a veces
llora.


Nos hemos acostumbrado, tan brevemente, tan rápidamente. Nos hemos acostumbrado, como uno acaba acostumbrándose de todo. Por eso el infierno habría de ser un lugar cambiante. Un espejo inverso, dijo alguien más sabio que yo "son los placeres de este mundo el reverso de los castigos del infierno". No lo sé, no sé mas nada. He cerrado los ojos, he mordido mi lengua, y me he dejado vivir por un tiempo.
Pero, ¿qué ha pasado en ese tiempo?... ¿es válido preguntarmelo cuando vienes así, con los ojos llenos de promesas incumplibles, con las manos llenas de regalos invisibles, con la boca cargada de palabras imposibles?

Parfois j'aimerais mourir
tellement j'ai voulu croire.
Parfois j'aimerais mourir
pour ne plus rien avoir.
Parfois j'aimerais mourir
pour plus jamais te voir.



Quisiera darte mis manos puras y abiertas, mis ojos inocentes y cegados por tu luz. Quisiera poder entregarte una piel inmaculada, dónde no hubiera marca de besos ajenos; una saliva jamás probada por hombre mortal; pies que no hubieran recorrido los caminos del infierno; carne que no hubiera sido saboreada por nadie más.
Quisiera poder entregarte un corazón que no temblara al ser acariciado. Quisiera poder decirte que te amo, y no sentir que si lo digo me condeno, que si admito que te pienso mucho más de lo necesario, habré rendido mi última defensa, habré entregado mi escudo a tus tropas.
Quisiera poder abrazarte felizmente, colgarme de tu cuello y decirte "llévame, solo llévame".


Parfois j'aimerais mourir
tellement y a plus d'espoir.
Parfois j'aimerais mourir
pour plus jamais te revoir.
Parfois j'aimerais mourir
pour ne plus rien savoir.


Y esto no es una guerra, mi amor, solo un juego malicioso.
Ni tu ganas, ni lo hago yo. Ambos perdemos, y ambos perderemos siempre. Pero nos encanta perder, y tal vez por ello seamos capaces de seguir encontrándonos donde los demás solo ven oscuridad y huecos.
Hay tan poca esperanza... tan poca esperanza ahora que sé qué guardo adentro mío.
Y sabes que opto por el único camino que conozco, que sé eficaz en estas formas, en este hielo.
¿Qué me has dado?¿Qué has clavado aquí en mi pecho? Solo dudas. Solo preguntas. Solo unos ojos claros que me miran como queriendo ver que está más lejos, como intuyendo la trama de espanto entre mis mentiras, entre mis verdades. Y sé yo, o creo saber a veces, que tú no quieres ni el pecado, ni el pecador, ni la sonrisa tonta que enmascara a ambos. Que tú no quieres el deseo, ni quieres la piedad. Que tú quieres algo más, algo que alcanzo a olfatear cuando te sientas a mi lado en la sombra, y evades las flechas de sangre que disfrazo de preguntas. Que, como cazador experto, te agachas y avanzas reptando, lejos de la luz del sol.

Je ne t'aime plus mon amour.
Je ne t'aime plus tous les jours.
Je ne t'aime plus mon amour.
Je ne t'aime plus mon amour.


¡¡¡Mira lo que has hecho de mí!!! Mira en lo que me he convertido... soy solo una bestia quejosa y hambrienta, que sonrie a dentelladas mientras lame sus heridas, protegida por la nada, por la pared de engaños que levanta a cada mañana.¡¡¡Mírame bien!!! Tienes que saber qué es lo que me haces, tienes que saber cómo afectas mi carne trémula, mi lengua impura, mi tacto helado. Tengo que decirte que si me atrapas mirándote, no es distracción, que si tiendo mis palmas hacia tí, es porque espero me atrapes cuándo caiga en lo profundo; que si trato de alejarte, es porque no sé hacer otra cosa para retenerte.
¡¡¡Mírame, hombre!!! Fija tus cielos en mis sueños, y dime la verdad.


Donnes me de quoi tenir tenir
je ne veux pas dormir... dormir.
Laisses moi voir venir le jour...

Y sabes que tengo una voluntad de vivir demasiado grande como para dejarme ir. Pero lo que tú no pudes ver es esta imposibilidad mía de romper la máscara, la torre y el espejo. Aunque puedes captar hasta cierto punto las verdades que escondo tras ella, sé que sabes que hay aun muchas palabras que jamás te he dicho. Sé que sabes, y sé que duele.


Moi, qui aimais tellement ton sourire...
J'espère ne plus jamais faire souffrir quelqu'un
comme je t'ai fait souffrir...


Y mi carne trémula y palpitante desearía darse toda a tí, y solo a tí. Y mi corazón, maldito carnívoro traidor, sabe que quisiera abrirse a tí, entregarte toda verdad, todo pesar, toda alegría.

Notre vie à deux s'arrête donc là:
dans les grandes plainmes des peines à jouir
d'une vie qui ne veut plus rien dire.


Pero seré yo quien no ceda hasta el final.
Seré yo quien niege, quien afirme, quien mienta o diga la verdad. Seré yo quien se condene al significado de sus palabras. Seré yo, y solo yo quien escriba, lentamente, como si así purgara algo del veneno que entra en cada razgo de tinta que engullo, o por el que me dejo engullir. Seré yo quien oiga tu voz, y sienta tu presencia, aun si estás muy lejos. Y seré yo quien pretenda que no le importa si dices que sí, si dices que no, o si no dices nada. Si puedes decirme, como siempre, con esos ojos sinceros, cortados para ser el perfecto eclipse de los míos, que tú sabes que yo sé, que no hay nadie como tú para mí.
Si, ambos fingiremos a cada mañana.
Pero, ¿sabes? en algo estaré sola del todo, sola...
Sí, seré yo, y solo yo, quien sepa que está perdida.


Je n'étais qu'un mauvais presage...
On s'est aime
Puis vint l'orage

Moi qui aimais tellement ton sourire...











jueves

a canDy CAstlE


Al pájaro de cristal.
En la sutil esperanza de que hoy pueda volar.



Y al final todo se transforma en una carrera de ratas



-Y, son... más de veinte años, ¿te das cuenta?
-¿Veinte años ya?¿hace veinte años que somos amigos?¡¡¡Qué bárbaro!!!
-Y, sí, desde el jardín que estamos juntos nosotros.
-¿Veinte años ya?¡¡¡Pero la puta madre!!!
-Ay, Lizzie, no insultes.
-¡¿Pero, vos te das cuenta, veinte años?!

Y la charla sigue. Vos le decís a Lizzie que no es para tanto, pero ella no sale de su asombro. Mirando como a un costado, copa de champagna en mano, Demian solo ríe, incansable en su sonrisa permanente. Él también se ha asombrado de que sean tantos años, pero no lo demuestra, porque uno de ustedes tres tiene que demostrar algo de madurez, y es obvio que ni vos ni Lizzie están para esos trotes.

-No, no, siempre me dejan esto de ser el mayor a mí. -dice, y se ríe. Pero no le importa, podrías encargarle recorrer el mundo caminando, y lo haría, porque sos el sol, sos todo esto.


Y ahora eso ya no está, ¿verdad?
Ahora es solo la voz de Lizzie.
-¿Hola?
-¿Hola?
-¡Hola, Liz!
-Nena. -la noto nerviosa, pero pienso en seguida que ha olvidado otra vez dónde dejó el celular o algo así. -¿Hablaste con Charly hoy por casualidad?
-No, hoy no. Anoche, bah, ayer a la tardecita, ¿por?- silencio del otro lado de la linea- Lizzie, ¿le pasó algo a Charly?
-No, Char está bien. Es Alicia.
-¿Alicia?
-Si... Rin... Alicia está muerta...

Hay cómos, hay cuándos, a cúal más inútil. No me doy mucha cuenta de lo que me acaba de decir. Le agradezco a Liz la información, y cuelgo el teléfono.
Me siento tranquilamente en una mesa de la facultad (porque estoy en la facultad) , y cuando me preguntan quién era, digo lo lógico.
-Una amiga.
-¿Pasó algo?
-No, llamaba para avisarme que se murió una amiga nuestra...
Me miran con la cara que yo no pondría en esa situación. Pero no digo nada, ¿qué voy a decir? Todavía no me he dado cuenta de lo que Lizzie quiso decirme.
-Es Alicia.

Seguimos hablando, como si nada. Porque el mundo sigue girando como si nada. Nada se ha detenido. Nada se ha roto. Yo ni siquiera he largado una lágrima. Y está bien, está bien, está bien. Y sigo el día, sigo.

Hasta que llega un momento de soledad.
Y reconstruyo el resto de la conversación.
-Es Alicia...Rinn, Alicia está muerta.
-Que pedazo de idiotez. Alicia no está muerta, Alicia solo está durmiendo.
-No, Rinny, Alicia -la escucho tratando de contener las lágrimas- Alicia está muerta. Se le paró el corazón, fue... fue el lunes.
-No me mientas, Lizzie, Alicia sabe que tiene que esperarnos. Ali sabe que estamos intentando lo más duro que podemos.
-Ya está, ya está -me dice entrecortada de llanto al otro lado de la linea.-Ya está.
Es recién ahí que le corto el teléfono, es recién ahí que me doy cuenta de lo que me acaba de decir.


Y dicen que, al final,
la vida termina siendo una carrera de ratas.


Intenté tan duramente, Alicia, te juro. Me descoyunturé estudiando. Me desarmé tratándo.
Te lo juro.
No sé si lo sabés, porque no sé si me estabas escuchando, pero te juro, Alicia, te juro que te lo dije.
-Esperanos, por favor. No sé cuánto tiempo nos va a tomar, pero esperanos. Si vos no podés volver a casa, te prometo que nosotros vamos a hallar la manera de traerte.

Pero no la hallamos a tiempo. No supimos apurarnos, mientras vos estabas en un mundo en el que el tiempo corría despacio, como gotas de miel cayendo en el desierto. Y vos estabas lejos, muy lejos.

Entonces, decidí cambiar de camino. Así nació "Life of Alex". Así, Julia murió, y volvió a nacer cada madrugada. Así Alex cerró los ojos un día, y se fue al otro lado para siempre.
Fueron piadosos conmigo. Muchos me dijeron incluso que hallaban una cierta desesperanza en esa historia. No se dieron cuenta de que no iban a poder entenderla jamás. No se dieron cuenta de que estaba escrita para alguien que no podía verla con sus ojos.

Me consta que Demi te la llevaba a la clínica,
y te la leía.
Me consta que los que sí notaron las similitudes,
me pidieron que me esforzara más en ella,
me pidieron que hiciera lo posible por darle un pronto final.
Me consta que Rafa alguna vez pensó lo mismo.


Ahora que ya está todo dicho y hecho, puedo decirte, Alicia, que sos vos la verdadera Julia. Ahora puedo ponerle el verdadero nombre a las cosas. Julia es Alicia, el cajón es una camilla, y la lápida son estas letras.

Porque con vos quiero hacer las cosas bien. Porque no quiero dejarte atrapada adentro mío como hice con Feli, porque no quiero que cada vez que yo este al borde de un abismo, tengas que venir a salvarme, como tiene que hacer él. Porque no quiero que cada recuerdo sea una última cena. (Si bien, absurdo de absurdos, nuestro último recuerdo es, justamente, una cena.)
Por eso no me importan hoy las incoherencias, no me importa que nadie más comprenda, porque lo que tengo acá dentro es tan grande, y tan fuerte, que si no lloro en tinta, pues ya no podré matarlo.
Por eso no me importa que hoy nada pegue con nada, que hoy nada brille, porque si no destierro estas palabra de mi lengua, ya nunca seré capaz de pronunciarlas...



Y es un último obituario.
Serás la última que baile en la entrada
del tiempo tirano.




No puedo describirte sin usar las antípodas de mi amargura, pero tampoco puedo, como no puedes pedirle a al sol que pare de brillar,o a los hombres que dejen de amar, o al tiempo que deje de correr... pero si pudiera, te juro que si pudiera lo haría, para volverte una vez más hacia nosotros, hacia los que quedamos. Quiero hacer las cosas bien, Alicia, quiero ser capaz de liberarte. Quiero poder decir "Su corazón no pudo esperar más, y dejó de correr desbocado" y dejar de preguntarme cúanto hay de cierto en esas palabras. Quiero salvarte de ser un fantasma a la inversa, quiero salvarme de ser el Aqueronte de tus ansias. Quiero que vueles, quiero que vueles. Quiero que recuerdes esas tardas inocentes en las que trepábamos a los campanarios, y jugábamos a desafiarnos, a lanzarnos. Quiero que tú logres esta noche volar, liberada de toda atadura que podamos ponerte en palabras, o en memorias, y que dejes atrás, que olvides, a los que hemos roto nuestras alas, a los que hemos olvidado como se siente el aire mientras vas cayendo.
Que recuperes tu alma de pájaro inquieto, que recuerdes solo la sensación del sol sobre tus plumas, el agua pequeña entre tus ojos, el rocío en el canto que liberas al mundo, ancho y presuroso. Que puedas seguir adelante, que puedas...
Quiero que nos permitas permitirnos olvidar...
Quiero ser capaz de salvar a los que quedamos, como no fui capaz de salvarte a ti.

Soy un remolino de incoherencias, y tal vez mañana me arrepienta de cada letra que he oprimido. Pero estará bien, pajarito cristalino, estará bien cada vez que vea los trazos de Julia, estará bien a partir de ahora, cada vez que trate de recobrar tu nombre.

Estará bien, porque solo así estará bien cada vez que sepa que te hemos perdido.

I'LL TaKE thE RaiN


"¿Cómo podríamos ser tres donde siempre hemos sido dos?¿Cómo podríamos ser dos, si siempre hemos sido uno?" (Aiela Plant)


A San Alexander ,
cuyos recuerdos
son mi corona de espinas.


I
Estación San Juan de la Cruz

No puedes oirme. No puedes, tras todo el sonido que nos rodea, nos separa. Es casi tangible, de pronto, el ruido del tren, la locomotora reclamando que uno de los dos debe partir antes de que sea demasiado tarde.
No puedes oirme, pero si te escucho yo. O tal vez lea tus labios, nunca lo sabré. Pero sé tus palabras. Siento, lentamente, tu "no te irás de mí..."
Aunque sea yo quien diga que no puede borrarte de su piel.


You made me happy every single day
but now, I've got to go away...
babe... I'm gonna leave you
Can't you hear it calling me?
Can't you hear it calling me back home?


Pero tal vez solo te esté mintiendo, y lo sabes. Tal vez solo esté siguiendo lo que crees tú que creo yo, que es un juego. Y solo un juego. Porque en un juego, ni tu ni yo acabaremos con el corazón en la manos. O envuelto en llamas. O devorado por los leones, por los tigres azulados de la noche. O envenenados en un mar de deseo. O muertos en vida en un par de ojos claros que ahogan de tanto mirarte.


Everybody tries to tell me...
I've been trying...
Lord, let me tell you I really did the best I could.


Pero, amor mío... no es que no intente detenerte. No es que no quiera parar de correr. No es que pueda, apaciblemente, sentarme en tu regazo, y disfrutar de la gloria de un amor verdadero...
Es que tú no sabes, no sabes...
Como si respiraras un aire distinto. Como si habláramos un idioma que comparte las letras, pero olvida los acentos. Como si mis estúpidas metáforas te sabieran a inocente juego de palabras.
Y no siempre puedes escuchar cuando te llamo. Y no puedo culparte por aquello. Porque, imprevistamente, algunas noches, no logras llegar a mis sueños.

I know I never never never gonna leave you, babe...
but I got to go away from this place....


II
Estación San Esteban



Ya no esperan. Esos brazos ansiosos ya no esperan por nadie. Los ojos radiantes ya no derraman lágrimas inútiles por quienes se han ido. Y ya está cumplida mi tarea.
No lo sabes, pero he pactado con el mismo diablo para traer tu alma de regreso.
No lo sabes, pero me he alimentado de tu carne para llegar a tu corazón.
No lo sabes, pero arrojarías todo tu pasado al fuego si pudieras.
No lo sabes, pero soy la roca a tu cuello, en el rio de las condenas.
No lo sabes, pero jamás serás capaz de olvidar que no fui yo quien rompió tu corazón.

Pero si lo sé yo, condenada a ser silente y magistral escriba de tus actos.
Pero sí lo sé yo, que me escondó del sol en tu mirada.
Pero sí lo sé yo, que enterré tus esqueletos en mi patio.


III
Estación María, Madre de todas las Penas

Mientras el frio cala mi cuerpo hasta los huesos, el agua cae como lágrimas, desde el cielo. Te imaginó en una esquina, prendiéndole un cigarrillo al olvido. Y sé que solo estoy escribiendo en esta libreta, en este bar miserable, al lado de una taza de café quemado, muy azucarado (aunque no es excusa, tampoco), escribiendo, te digo, solo para exhonerarme de penas que no estoy ya segura de haber cometido. Como si puediera limpiarme de todos mis pecados por la mágica acción de ponerlo todo en palabras, de volverlo tinta y papel.
¿Quién sabe cuanto tiempo real ha pasado allí afuera, mientras yo trataba de entintar mis sentimientos?
Hemos tratado de despedirnos de mil maneras, y no estoy del todo convencida de que hayamos logrado hacerlo... (no lo sé yo ahora, pero lo sabré pronto... una noche me abrazarás, y sabré que no ha terminado, que no todo ha muerto. Pero faltan aun años, o tal vez meses, y por ahora som0s felices, o simulamos gentilmente serlo.)
Tal vez es mi culpa. Tal vez sea solo la lluvia. La lluvia que siempre canta nuestras canciones. Como impidiendome viajar por ella en soledad...


IV
Estación San Alexander

Make a mask...
so I can laugh
till the night time comes.
No more can I stay.
How long must I play this game
of winning?
If I had known
this was only a dream
I would have awakened
from this sleep...

El pasado es como un sueño. Me sucede ahora, en este tiempo, que mi pasado inmediato se evapora, se desaparece como pompas de jabon en el aire frio. Y el pasado se enrarece, se contamina... y ya no sé que recuerdos son reales, y cuales retoco en un desesperado intento de salvación... cuales endulzo y cuales recrudezco... cuales me obligo a no repetir, para no soñar...

No llevo diarios.
Lo sabes.
Lo has sabido.
Pero me has preguntado, hace poco, si no debiera talvez hacerlo.
Si no pudiera, por favor hacerlo.
Que tu quisieras, si tal vez yo pudiera, que yo lo hiciera.
Me has dicho que te haría feliz.

Tal vez seas tú quien ha enloquecido.
Tal vez sea yo la que ve fantasmas donde no los hay, la que no puede recordar más que llagas y abismales palabras abiertas, más que el viento zumbando entre mi pelo, trayéndome canciones ajenas, en esa voz que no volveré ya a escuchar. Sí, soy yo la que ha olvidado como hacer latir su corazón, soy yo la que se ha sumido en carcel de hielo, en jaulas de fuego, pero eres tú el que ha enloquecido. Eres tú quien ha sentido el dolor de la distancia, de la lejanía (especialmente crueles cuando no son lo mismo). Encegecido, me has pedido que te entregue la última llave, mi última muralla. Y sabes que no puedo dártela. Quieres probar el acero de mis palabras, la sangre en mis memorias trastocadas... y lo deseas solo porque sabes de antemano que no voy a dartelas. Y te precipitas, ciego y sordo por una espiral de humo de colores, de puertas sin salida.

I could never break the chain..

Pero sabes que no puedo. Y es lo único que te motiva.
Por eso, por eso, antes que nada, sabes que algo ha muerto aquí adentro mío, que algo se ha ido...


Estación V
Santa María de los Olvidos,
Señora de Mil Recuerdos

Not your past, but your present
is what I seek.

Son palabras muy simples. Las que nunca podemos decir, por supuesto.
En medio de fatales tormentas, clavas tus colmillos en mis verdades, y me impides salir a flote. Clavas tus garras en mis ausencias, y quieres resucitarme en palabras enversadas de gloria y dolor.
Es épico, es épico, tiene que serlo. Porque nadie escribe historias de gente que vive vidas normales.
Y ni tú ni yo podemos hacerlo.

Y en una noche de borrachera, vomitaras la verdad a mis pies. Y se caera el velo que cubría tus ojos. Sí, has descubierto más tú que yo con todo esto. Eres tú el que ha aprendido, el que se ha resignado.
Yo solo he estado presente, eterno catalizador de tus aprendizajes, martillo y granito para tus contrucciones y engranajes.

No es a mí a quien quieres
no es a tí, siquiera
es la idea de un algo superior.
Es un amor más allá de toda regla.
Es la épica, la música, la sangre.
Es creer que más allá de tu pena
puedes hallarle un valor más alto a tus lágrimas.
Y yo soy solo el cadaver en el que se enfestinan tus gusanos.
Soy solo el hielo que baja tus fiebres.
Soy las letras que lees para ver más allá.


Quisiera ser más, claro, quisiera ser yo misma. Pero tal vez eso sea todo lo que sea mi yo en realidad. Tal vez sea solo un disfraz, solo una mentira. Y mi existencia se remita apenas al etereo ser de cuentos que tú necesitas que yo sea, al sempiterno personaje inalcanzable que has construído... y que yo no he podido negar, en mi inestable naturaleza de huida constante...
Quizas sea yo quien ha estado equivocada....
Sí, quizas sea yo...quien ha estado equivocada... y no sea, en verdad, una locura lo que tu me dices cuando me dices la verdad, cuando cortas el juego, cuando ofreces una tregua. Quizas si hayas perdido el poder de encerrarte tras tus propias historia, y hayas tenido que ver mis ojos de frente, el tiempo suficiente como para descubrir qué tan lejos ha penetrado en mí la máscara, qué tan lejos he ido en la mentira. Quizas hayas incluso aprendido cuánto de todo esto es verdad. Cuánto de lo que aun tú te niegas a creer, es auténticamente cierto. Y tal vez yo haya estado jugando el papel de víctima solo para olvidar un rato que soy quien sostiene las cuerdas, quien elije cuándo mostrarte la verdad, una verdad. Quien faceta el destino de tus ojos, quien otorga dádivas a los cuentos que jugamos a contar.
Sí, es muy posible que, desde un principio, armara yo la verdad...

Pero aun así es cierto
que querría yo fueras tú quien lo descubriera todo
quien me robara la máscara, el antifaz
quien intentara ver de qué color son en verdad mis ojos
de qué sabor son en verdad mis palabras
a que huelen, cuando no miento, mis escritos.



martes

mÁs DiFicil que MoRiR

"Si me fuera más dificil amarte... sería enteramente feliz..." (Sigfried Plant)


(Dibujo muy viejo, totalmente robado de CloveR)




¿Por qué cantan quienes cantan, si no es por mí?

Es la noche, que ha caído con los párpados cansados de tanto amanecer.

Es la lira que has puesto en mi boca, que se tañe en el silencio perfumado de la duda.

Son dos letras, dos simples combinaciones, que abren o cierran las puertas del mundo.

Son tres horas despierta, esperando sin esperar, queriendo sin querer, deseando… sin desear tal vez, que todo acabe de una vez.

Es la belleza que he sabido encontrar en la desesperanza.

Es el futuro que leo en mis propias negativas.

Son, en algún momento, todos estos preciosos minutos que rifo, que vendo, que intercambio o regalo, a cambio de un poco más de aliento para seguir por este camino.

Listen to the wind blow

Watch the sun rise

Running in the shadows

Damn your love,

Damn your lies.

Yo, consumida por aquello que insisten en llamar el mundo real, me escabullo entre sombras para verte.

Gonna turn myself to shadows,

So I can see your face…

Y es, de un modo inexplicable, sencillamente hermoso encontrarte siempre (o casi siempre) de un modo u otro, en vos o en otros, como ilusionándome a creer que puedo, siempre, volver a mi refugio perfecto (que está en tu mente).

Y trato de volcarlo siempre en palabras, porque tengo esta espantosa necesidad de explicar lo inexplicable, de justificar lo que no tiene motivos, como si me fuera imposible creerlo de otro modo (y es que tal vez lo sea para mí, incapacitada del heroísmo mundano, y de la fe ciega). Y de creer que podés entenderme (y vos, tan acostumbrado estás ya a mi locura, que lo aceptas como de quién viene).

Don’t tuch that needle

Un final que termina, como siempre, enlutado en tragedia.

Y las palabras que no dejan de brotar, como sangre envenenada de mi boca.

Restañando el río rojo que baja por mi cuello, esperan tus manos.

Es una bendición, y al mismo tiempo la muerte. Es la figura de dos caras, mi identidad por antonomasia. Es un cristal enfrentado, reflejándose, impune e infinitamente, facetado hasta el infinito.

Son tus ojos,

mirando los míos en la nada,

en la penumbra.

Es este latido ensordecedor,

de tu nombre en mis palabras.

Soy, siempre yo… deseando … tal vez solo deseando…

Es tan simple como la voz que me susurra
que
mi descanso eterno sabe
más amargo que tu corazón...


domingo

AliCiA en el munDo del ReVés


" Si pudiera volver a aquellas noches de soledad, a aquellos páramos tranquilos, a mi vida vacía de inquietudes, vacía de desesperanza... me negaría de pleno... pues al verte, supe que no había estado vivo hasta que mi corazón latió frente a tus ojos." (Ezequiel Tepes)






Hay algo de salvaje en la necesidad que tengo de encontrarte. Hay algo de desesperanza en toda la belleza de los últimos tiempos. Hay algo de cierto en las mentiras que me obligo a creer.
Y tal vez sea al revés. Tal vez pueda pronto decirte "
Hay algo de belleza en la desesperanza de los últimos tiempos". Y ahí no estaría mintiendo. Ahí sería pura verdad la que saliera de mí.

Me ha costado algún que otro rasguño notarlo, pero es eso lo que me hayo evocando cuando me siento a tu lado, en el sol; una cierta belleza amarga que se cuela entre mis pensamientos, y trata de imprimirse en mis palabras. Pero estamos al sol, y el sol quema todo intento de dolor, y para eso existe la noche, que con sus estrellas parece gritarme que no puedo tenerte, y que, aun peor, vos no podes tenerme a mí. Y del sol me tapo, entonces, y te arrastro, con cadenas de diálogos inconclusos, de explicaciones dadas a medias, hasta la sombra, que es lo más similar a la noche que podemos hallar en pleno día, en nuestros encuentros nada casuales, pero curiosamente orquestados para simular una rutina apabullante, un desinterés, una casualidad (aun cuando en este mundo nada es casualidad).
Y me seguís, curiosamente, las líneas de diálogo. Y también los caminos.
Y me seguís en la desesperanza, en los futuros rotos, tronchados por mí, por vos, por todo... A veces soy yo quien guía estos senderos. A veces sos vos. La mayoría de las veces creo que no nos importa demasiado.

Y yo a veces creo, verdaderamente creo, que hay algo. Una especie de conexión, que siempre fallo (ah, ironía de una vida que no nos merece) en ver.

Tal vez sea porque solo vos me preguntás las cosas que son realmente importantes. Tal vez sea porque solo a vos me hallo incapacitada para mentirte de entrada (mentirte, siempre, desde mi modo de mentir, que a veces consiste en decir la verdad).

Pero no para llevarte por los intrincados caminos que toman las cosas cuando pasan por mí.

Soy una Alicia sangrienta, algunas veces.

Tomo tu mano, conejo blanco,

y te llevo por los senderos de la muerte.

¿Podrás volver el día que quiera

que te quedes para siempre?

¿Habrás aprendido para ese entonces

cuántas veces mis nos significan sí?

(¿Y cuántas veces mis sis significan solo eso,

y nada más?)

Pero las cosas están bien. Como la calma que se respira en el ojo del huracán, respiro el aire perfumado. La poesía está en todas partes, y el pulso de la vida salta en mis venas. Y vos no querrías que me fuera… no después de todo el esfuerzo, no después de todo el tiempo.

Pero, yo se que, en el fondo, empezás a ver el verdadero color de las cosas, la atroz matriz de mis palabras, el monstruoso molde que dio forma a mis huesos… y que lo intuís, de lejos, cuando paseamos por las selvas de palabras. Y me cuestiono, como siempre, si huirás. Mejor dicho, me pregunto si querrás irte.

Y si seré capaz de dejarte ir.

Siempre me hablás de mi modo de ir por la vida, como si nada importara. Y menos que menos yo. Y como, al mismo tiempo puedo ser la más grande egocéntrica. Lo mejor de lo mejor en el fondo del abismo. La creme de la creme de la escoria.

Otro lo pensaría como una locura.

Vos querés verlo como un misterio.

Está escrito en el agua, en el aire.

He bajado los decibeles a mi letra

He querido dejarte ser

He querido solo mirar

Como me hablas

Como ries

Como, furtivamente, miras a veces.

He querido olvidar

En los destellos rojizos de tu barba

Que no seremos uno jamás.

Y, ¿sabés qué?

No he podido.

No he podido olvidar

No he podido callar

No he podido dejar de mirar.

Y, cada vez que me has atrapado

Y has pensado qué...

has temido qué...

Te equivocabas…

Tal vez en el fondo sepas

que no es cierto

que es verdad

que te arrastro, lentamente

al mundo del revés.











viernes

It's A NicE day fOr A WHiThE WeddIng, It'S a NiCe day To STArt AgAIn


"¿Quién conoce los misterios de los caminos estrellados, de los campos eternos donde los muertos descansan cuando cambian de nombre?¿Quién mora en tierras paganas, y vaga, sanguineo, en mi corazón? ¿Quién puede negarme ahora, que esto es para siempre?" (Tepes)







domingo

CúeNtaME un CuenTO de LOs AñoS FEliCEs



"Y tuve luna, tuve sol, tuve prados abiertos, tuve flores y miel. Vi las estrellas una noche de Octubre, senti tu cabello dócil en mis manos. Sentí la adrenalina, la aventura. Conocí el amor, conocí la vida. [...] Amé a mi hermano como a mí mismo, y supe lo que era ir más allá de todo por él. [...] Tuve la poésia, tuve la música. Pinté lienzos con mis propias manos. [...] Domé caballos al alba. Me bañé en el mar al medio día. Huí, más allá del horizonte, buscándo respuestas. [...] Te conocí a tí. Tuve tu cuerpo sobre mi cama, y tu alma en mi interior. Sentí ese fuego, sentí la sangre latiéndo fuerte en mis venas. Tuve lágrimas de felicidad, sentí agradecimiento. Fui libre, alguna vez, no de los pesares, si no de sentirlos. Fui inmortal, fui omnisciente, fui todo poderoso. Fui feliz." (Soren Tepes)

lunes

the SoNG RemAINs the SamE








"Todo se queda... nada desaparece. nada se borra de mí. [...] Llevame con vos a la muerte, al otro lado del olvido... jurame que en tu cuerpo me podré borrar..." (Galael Mort Plant)



Lord, look at me here...
I'm rooted like a tree here,
got those sit-down,
can't cry... oh Lord, gonna die blues


"Recordaremos siempre tus cantos, tus juegos, tus trucos de magia"
-Se los ha llevado Dios - le indicá la madre a una niña (creo que son tu tía Marta y tu prima Lucinda, pero no podría asegurarlo). Sam me toma la mano, y me asegura que esas son mentiras. Que Dios no se llevó nada. Porque no existe Dios. Porque ya no queda nada. Yo asiento, más para agradecerle el gesto, que por convicción auténtica.

¿Cómo podés estar en dos lugares a la vez
si no estás en ninguno?


¿Qué harías si te siguiera? No podrías hacer nada... no podrías detenerme.



Hey, what are you

looking at?
She was a sour girl
the day that she met me...


Pero miro de reojo al Rey Negro. Aun no lo llamo así. Por eso, cuando me mirá, le esquivo los ojos vidriosos. (Tal vez para que no se averguence de que lo haya visto llorar... tal vez para que no vea que yo no he derramado una lágrima). Alex se sienta a mi lado, compungido y aterrado. La gente lo está volviendo frenético. Arruga y desarruga un papel que tiene en las manos. Sam lo mira, y lo calma solo con llamarlo por su nombre, y señalarme con el mentón, mientras yo simulo mirar hacia el frente. Allí está tu madre. Ella tampoco llora. Alcanza a distinguirme, y asiente, asiente hacia mí. La imito, y por unos escasos segundos, dejo de escuchar el infernal cuchicheo del silencio. Recuerdo como alguna vez me dijo que detesta los velatorios.
-Irónico - exhalo, y Alex me mira torciendo un poco la boca. Se rasca la cabeza, y luego me acomoda el velo. Sam murmura una canción, y tamborillea con sus dedos en las rodillas. No digo nada, sé que es su equivalente al llanto. Se arma una cola de gente que quiere despedirte (¡¡¡¿¿¿Despedirte???!!!) y alguna señora, no recuerdo ahora con claridad quién, trata de empujarme para que vaya yo también. Pero Alex levanta el brazo (debe sentirse muy extraño vestido de negro ) y musita una explicación entredientes. Somos los únicos sentados, al rato. Somos quince.
Éramos diesiseis.
Ahora somos quince.
Éramos seis.
Ahora somos cinco.
Éramos tres.
Ahora solo dos.
Estabas conmigo...
Ahora ya no.

Where you going for tomorrow?
Where you going with the mask I found?



Y, misteriosamente, la vida sigue
-Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido... - canta Charly, mientras viajamos en el auto de su hermana, las ventanillas bajas (hace frio), la música lo más alto posible, para tapar el hambre de palabras (o tal vez el hastio de las mismas). Yo miró por la ventanilla, desde el asiento de atrás, entre Alex y Viktor (que ya es el Rey Negro, y de quien estarías orgulloso a morir). Miro por la ventanilla, y pienso. Pienso en las cosas, esas pequeñas cosas, que han cambiado. Hasta que veo un sauce (... es que todo es tan incendiario en mi mente), y veo las ramas del sauce, sus hojas tristes, y siento sus raices profundas, y huelo su llanto amargo en mi garganta.
Y murmuran tus huesos, enredados con mi carne en las raices mismas del sauce.
Y se apagan las luces en mis ojos.
Y se nubla el cristal de mi apatía en las orillas del ocaso, que borda figuras de oro en los cabellos de tu hermano.
Y siento en mi boca el agua salada de las lágrimas que no te había podido entregar, de los besos que no llegué a retornar, del viento que no alcanzó a susurrarte mi nombre, mi llamado en las extremidades de una playa de aguas azules como la noche, como tus ojos cerrados, soñando eternamente una vida que continúa, esperando a que podamos alcanzarte, a que logremos llegar.
Y siento que las manos que me aferran a la vida luchan en vano...
Y sé que la que está muerta de veras soy yo.









(Pero en el mundo real, los días siguen pasando como nada, y nadie sabe de nuestra espera... es entre nosotros ese silencio único, esa pureza absoluta e inhallable...
Seguimos viviendo en el viento, entre relojes acelerados, entre metas que son la cadena de este mundo a nuestros brazos.

Mientras otros bailan, se enamoran, crean y escuchan, nosotros esperamos en silencio, viviendo al máximo, en otro sitio que no es ni este, ni ningún otro.
Impersonamos a esos otros, disimulando nuestra ausencia total para cualquiera que no sea nosotros cinco... y así burlamos a la muerte... y a la vida...)




Siempre llegué tarde a todo encuentro
esta no tiene porque ser la excepción.
Solo esperanos al otro lado del rio,
en el mundo al otro lado del espejo.
Solo retené tu sonrisa un instante más.
Que la partida siempre está cerca,
y nosotros no tememos a viajar...













domingo

YouR FaITh






Otra vez
al que son ustedes cuatro




Y yo, que he soñado tanto
que ya no soy de este mundo


Y yo, que he rezado en lenguas paganas, a dioses desconocidos. Y yo, que he atravezado la niebla de la muerte para quedarme. Y yo, que he deseado hasta dejar de ser humana. Y yo, que he soñado tanto, que ya no soy de este mundo...


Y te descubro en pequeñas manias
en breves relatos.
Es tan dificil matarte
cuando naces en cada noche.


Y vos, que me quisiste enseñar a volar. Y vos, que, alguna vez, me dijiste que no era malo recordar. Y vos, que te quedaste a mi lado, como guardian inmortal. Y vos, que te fuiste lejos, en un sueño, en una noche de invierno.


Y no es que dude
de tu memoria
de tu más allá.
Si no que descreo
de mi vida
de mi mundo real.


Me despierto (si es que existe tal cosa) y no hay rastros de lo otro, de aquel otro lugar.

Y me descubro, escapista de las verdades, heredera de un mundillo de mentiras y ficciones, de poemas y relatos, de canciones de sueños, de momentos de tristeza, y de arrebatos.


Y había planeado
(inutilmente)
decirte que esta vez sí te acompaño,
mentirme que esta vez
voy a poder soltar lo que me queda.


Y una creencia, no del todo injustificada de que vos entenderías si te contara ahora, por ejemplo.

Y de que a veces te hablo, y qué dirías si supieras cúantas veces me encuentro encarnando un diálogo con vos; en medio de las tareas más triviales, te rescato preguntándome cómo estoy... y sabiendo que te miento...


Y me canso de imaginarte,
y me canso de intentarlo,
y me canso de prentender
que no sé que he perdido la cordura.




Si me hubieras dicho esa misma noche, si me hubieras preguntado... si me hubieras ahorrado el suplicio, esa tortura en cámara lenta, ese caer despacio, esos ojos abiertos a la nada, y tu sonrisa, jugando a cubrirme un poco más, y tratar de consolar lo inconsolable, bebe de pecho que llora y gime, y no sabe que quiere, pero lo quiere ya.



Oh, y si cayeran las paredes
si se derrumbara toda vida,
tal vez al otro lado del espejo
podría reencontrarme con tu sonrisa.



Y temo, temo más que nada a tu segunda muerte. Temo a saber que puedo olvidarte, temo a saber que, aunque te recuerde cada día, voy olvidándome lentamente de mi misma, como si fuera una muy eficiente forma de desaparecer (¿Sabes que he notado que huelo a lavandas aun si no uso su colonia?). Que mis días pasan, como si no hubiera tiempo (¿Sabés que no recuerdo las fechas? ¿Y que vivo sin reloj?) pero que me acomodo a las exigencias.

Y mi vida diurna es tan tranquila como la de cualquiera. Me levanto, estudio, socializo apenas lo necesario, almuerzo, estudio de nuevo, me baño, dedico una hora o dos a mi relajación, y luego duermo. Y llega la noche, con sus esplendorosas torturas. Y llega el otro lado, la otra vida. Luego despierto a cualquier hora, y me paso horas y horas con la mirada fija en el techo, o la ventana (¿Sabes que no puedo dormir con las persianas bajas?) y me ahoga tanta nada, me ahoga la neblina que se posa, indeleble sobre mis ojos. (¿Sabes que he estado trabajando para borrarme, para hacerme desaparecer? Y obtengo un peculiar éxito, que me aletarga, y me anestesia, y me permite dormir). Y si mi excusa es solo el amor, puedo olvidar ese espacio blanco, esa zona franca inmortal. Y si mi excusa es solo fervor, puedo dejar que otros me salven, que otros hagan el intento de dejarme salvar.


Pero es en vano, y lo saben
(¿lo sabes vos?)
Pero es inútil, y lo sé
(Y lo digo, que es hacerlo real
otra vez)



Y me prometo a mi misma, y le prometo a los demás. Que voy a dejar de decir sandeces, que voy a dejar de pensar. Que voy a entumecerme a su manera. Que voy a salir del hielo, pero sin dejarme quemar. Que voy a jugar con ellos, pero que no me voy a dejar ganar. Que voy a seguir el camino, pero que voy a obviar que sé a donde va.


Pero me encuentro volviendo
siempre sobre lo mismo.
Me encuentro escribiéndote siempre a vos,
como si fueras...
como si fueras...
como si fueras...



Y puedo hacerlo, en verdad. Aunque crea que no.
Mi voluntad es de hierro, y eso lo saben.
Mis delirios son parte de mi voluntad, y a medias lo aceptan.
Mi conocimiento es infundado, y ahí empiezan a dudar.


Y hablo, a veces, con otros. (A veces te nombro cuando hablo con otros. Pero, me doy cuenta que pongo a tu nombre una voz particular. Que te pongo en las mismas afueras en las que emplazo mi ciudad.) Trato de establecer puentes, de ser honesta. De decir la verdad...
Pero, además, me piden que no lastime a nadie (que no lastime a nadie que no sea yo misma). Entonces es fácil.
Es hacer lo que siempre he hecho. Asentir, tranquilamente. Asentir y pretender escuchar. Asentir, y simular obedecer. Asentir, y actuar como si estuviera aceptando su verdad.
Entonces es fácil.
Darme cuenta que estoy muy lejos. Que no se si lo hice queriendo, o si simplemente sucedió. Si fueron los libros, si fueron las historias, si fueron mis gustos, mis emociones, mis acciones o mis pensamientos. Pero que está hecho ya. Que es una sentencia inapelable.


Entonces me quedás solo vos
en el reino lejano,
en los diálogos rotos,
en el mundo que está tan afuera como yo.


Entonces, me queda solo tu fe
en la yo que vos ves,
en esa yo que es la real,
en la que podés salvar de los laberintos,
con la que podés intentar, una vez más
salvarte de la niebla,
salvarme de la vida,
salvarnos del olvido.


Apoyar tu mano junto a la mía en la piedra...
en el movimiento final que salve a todos...
que termine este juego, esta escondida...
este mundo, esta vida...



martes

Las CinCo D's









Nuevas caras, nuevos nombres... volvemos a nacer
Y siempre juntos...

Charles Darnell Lidgh
Alexander Daniel Lore
Samuel Drake Colt
Viktor Danil Andreev
y la que escribe
Arianne D. Wolfwood



"Juegos eternos, en los vaivenes de las vidas que inventamos, palabra a palabra, paso a paso. ¿Qué es más real? Si quieres, nos iremos para siempre allí donde todo es eterno, y nada es sagrado. Allí donde nada nos toca, a menos que así lo deseemos. Allí donde somos víctimas y victimarios, en danzas de pasión y disturbios, en hogueras de esperas y amor. Allí donde, país encantado, podremos vivir para siempre...
¿Qué es más real? Me preguntas, y apenas oso mirarte. En el espejo de mis ojos, has renacido como otro, eres otro. Entre las nubes, en tu cielo acuoso, mi nombre ha mutado otra vez, y se desprende de tus labios con la misma dulzura.
¿Qué es más real? Nos reimos, y dejamos que nos viva una ficción... allí donde podemos tenerlo todo... del otro..."


dARK vICTORIANA




P.D.:
Feliz Día...
tarde, pero seguro...