
Más propaganda desvergonzada!!!
Ahora, de la vida de Alessio Tancredi... el simpatico y misterioso gitano que forma parte de la corte gitana; y que es mucho más que el chicuelo salvado de la inundación del 1894 por Astor.
De su diario de recuerdos:Septiembre, mil ochocientos noventa y cuatro
Siempre me había acosado el pasado. Y si no el pasado, el futuro. Siempre huía, permanentemente estaba huyendo de algo: de cosas que habían sido, de cosas que eran, de cosas que amenazaban con llegar a ser.
Siempre en la ruta, en los campos, siempre lejos.
No había sido, es cierto, siempre así. Pero tenía ahora diecisiete años, y la vida se estaba cobrando revancha de mis escasos años de paz. Y sin embargo, bien poco y nada recordaba ya de esos años de mi infancia. Ni mi tierra recordaba, casi, salvo retazos inconexos: el olor de los olivos en la villa de mis padres, la voz alegre de las chicas de la zona, el polvo de las calles del pueblo, los consejos de mi amigo Tiziano, la sonrisa de Bella… nada ahora, nada. Solo polvo, nubes, y lluvia, la lluvia imperturbable que castigaba mi sendero desde hacía ya kilómetros. Días, y noches vi y sentí la lluvia sobre mis hombres, a veces torrentosa, diluvial, a veces fina, molesta, metiéndose en mis ojos, en mis ropas, en mi alma.
Y luego caer rendido en el camino, en el barro, al pie de un gran árbol. Cerrar los ojos y pensar que el fin no sería malo, que dejarme alcanzar por la muerte no sería pecado ahora que agua arrasaba con todo…
Septiembre catorce, mil ochocientos noventa y cuatro
Lo último que recordaba era el frio del agua, como un gran pulpo, congelándome hasta la médula, enterrando sus tentáculos helados en mi corazón y mi sangre. Y luego una tibieza casi maternal, un calor dulce, perfumado, algo más allá de mis escasas palabras.
Y, cuando abrí los ojos, con pereza logré enfocar los ojos en un rostro que se movía impaciente hacia los lados.
Estiré las manos, tratando de mantenerlo quieto, y me di cuenta que, aunque el calor emanaba -estaba seguro- de esa cara, la piel estaba fría, más fría aun que el agua que casi era mi muerte. Pero esos ojos fijos, parpadeantes y redondos me decían sin duda que el calor venía de esa chica sentada a mi lado.
Tiré del rostro para acercarlo al mío, mientras mis ojos se acostumbraban al lugar. Aunque la luz era tenue, pude distinguir con precisión los rasgos de la cara que mantenía apenas a unos centímetros de la mía. Eran perfectos en toda expresión. Hasta las pequeñas rarezas eran bellos: algo en el tamaño de los ojos, algo inusual en su color, la densidad exagerada de las pestañas, la palidez casi mortal de la piel, los lunares coronando las mejillas, todo formaba un conjunto encantador, arrobador. Pero ni siquiera era eso lo que estaba observando.
-Me alegra que estés mejor- dijo en un rápido alemán. Negué con la cabeza, no tenía control alguno sobre ese idioma.
Me señalé con un dedo
-Alessio…- dije- Io me chiamo Alessio. E tue?
-Arianne. – sonrió, mostrándome unos caninos blancos e inusualmente afilados, aunque pequeños-Me alegro que estés bien- dijo, asumí que repitiendo sus palabras anteriores.- Estás a salvo ahora. Te encontraron abajo, en el agua…
Agité la cabeza. Me sentía débil, cansado, tímido… pero su voz me compelía a hablar…
-Lo siento- murmuré. Miré a los costados, hasta me habían dado una habitación para mí solo, y una suntuosa cama, confortable y abrigada.
Negó con la cabeza hacia los lados, sacudiendo su cabellera trenzada. Sentí la propulsión de tocar ese cabello, de atrapar una de esas hebras negras como la noche, pero aguanté el impulso, y me tragué esa extraña necesidad, poniendo las manos bajo las sábanas de nuevo.
-No ha sido problema, en realidad.- repuso. Había entendido mis disculpas, y me maravilló ligeramente. Tocó mi frente- Lo importante es que estés bien, ¿sabes? Así que dime si te duele algo, o…- negué con la cabeza, y se sonrió- ¿No quieres hablar?
Levanté los ojos, indignados. La sola idea de que pudiera pensar que no quería hablarle me quemó como brasa quitada del hogar. Se sonrió, otra vez, y maldije esta extraña timidez que me había sobrecogido.
Y de su situación actual ("el misterio del corazón de Alessio, parte I):
Sigue vagando por la habitación, como bailando al ritmo de una danza que ni escucho… ni quiero escuchar.
-A veces me he preguntado… muchas veces, en realidad… si ella no habrá planeado todo lo que te sucedió a ti para que llegaras a lo que eres ahora…
No levanto la cabeza, como si no hubiera oído una palabra de su discurso.
-O quizá solo está celosa…- da un giro- no puedes estar celosa de la reina del mundo…
“La reina del mundo” paladeo mientras Yamka tararea la canción que alguien canta en su cabeza. “la reina”.
-Te ha lastimado tanto, Alessio- murmura- adentro y afuera.- lo afirma con la total convicción de quien sabe de qué habla- Te ha lastimado y te ha dejado lastimar. Ha desgarrado tu carne, y te ha dejado matar. Has sido su juguete, su esclavo, y tú, y tú te has dejado ser…
Siento como los círculos en los que gira van cobrando cada vez mayor velocidad, y mayor fuerza.
-Tú quieres ser su esclavo, tú serías su servidor toda la vida…
Me incorporo, y la detengo en seco tomándole la muñeca izquierda.
-Yo soy su siervo. Ella es mi señora. Ese lazo es eterno.
“Es el único lazo eterno” me digo, con un aticismo que no siento. “El único…”
-Y tú crees que así… -da vuelta el rostro, ocultándomelo. Su espesa cabellera castaña le cae sobre la cara, el cuello, el pecho agitado.- Tú crees que así lograrás…
“…tenerla para mí. Claro que no. Claro que no.”
-Ella lo planeó, Alessio.- coloca su mano caliente, de piel bronceada y trigueña- Esto que tú sientes, ella lo armó. No es de verdad. No es lo que debería ser.
La suelto levemente, pero Yamka pega su cuerpo al mío, con más desesperación que sensualidad. No quiere conquistarme, quiere que olvide.
-¡No es de verdad! ¡No es de verdad lo que tienes en el corazón, porque el corazón que tienes no es el tuyo! ¡Tú no debieras estar aquí! ¡¡¡Alessio, tu destino era otro!
La miro con compasión. Tomo su rostro entre mis manos y deposito un beso en su frente. La adoro, y podría amarla… pero no puedo…
Seco con un suave ademán sus lágrimas que adornan copiosamente las orillas de sus azules ojos.
-Lo sé, Yamka.
-¿Entonces por qué….
-Porque este- me toco el corazón palpitante bajo mi camisa- es el corazón que me pertenece. Aunque no fuera el corazón con el que nací. – la cicatriz que atraviesa mi pecho de lado a lado y de arriba abajo arde al contacto con los sellos reales, el pequeño anillo de plata que mi reina me obsequió hace años.- Es el corazón que necesitaba para poder proteger lo que es más sagrado para mí, lo que me importa por encima de todo lo demás…
Levanta el rostro con miedo, como sorbiendo lo que voy a decir, lo que ella ya sabe.
-Es el corazón con el que puedo proteger a Dios…
Y ahora, el recordatorio...
SI QUIEREN DIVERTIRSE UN RATO EN LA ERA EDUARDIANA, EN LA EUROPA DEL 1900, ENTREN A
http://darkrealm.foroactivo.com
http://darkrealm.foroactivo.com
http://darkrealm.foroactivo.com
SI QUIEREN SER VAMPIROS, LICÁNTROPOS, HÍBRIDOS, BRUJAS, MAGOS, ETERNOS, MORTALES, DIOSES, HOMbRES DE BIEN, CRIMINALES, CAZADORES, PSÍQUICOS, MEDIUMS, FANTASMAS, GUERROS, INVENTORES, PROSTITUTAS, O LO QUE DESEEN...
http://darkrealm.foroactivo.com
http://darkrealm.foroactivo.com
http://darkrealm.foroactivo.com
SI QUIEREN PASARSE UN RATO EN COMUNIDAD, LEER HISTORIAS DIVERTIDAS, DRAMÁTICAS, TRÁGICAS, ERÓTICAS, VIOLENTAS
http://darkrealm.foroactivo.com
http://darkrealm.foroactivo.com
http://darkrealm.foroactivo.com


1 comentarios:
Ya echaba de menos pasarme por aquí.
Me encanta este ricon.
Publicar un comentario en la entrada